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De «Germania» hasta el colapso total

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La construcción del túnel Norte-Sur

Ya desde 1934 los arquitectos del Tercer Reich son responsables de la construcción de grandes obras cuyas áreas subterráneas superarán con creces las ya realizadas edificaciones de la época. El ejemplo clásico constituye la ampliación del edificio del Banco Imperial (Reichsbank) con sus tres niveles y caja fuerte subterráneas más grandes de toda Alemania. Del mismo modo, el Aeropuerto Tempelhof posee, además de las instalaciones regulares, un empalme subterráneo para la ferrovía estatal y un impresionante sistema de canales de distibución transitables de 4.3 kilómetros de extensión, donde se localiza la necesaria infraestructura que un edificio de tal magnitud requiere.

Con la finalidad de optimizar Berlín para los Juegos Olímpicos de Verano en 1936, en 1934 se inician los trabajos de construcción del eje Norte – Sur del sistema de tren rápido (S-Bahn). Para tan monumental empresa, la nueva dirigencia nacional socialista puede hechar mano de proyectos mejorados concebidos en los años 20. Para efectos de propaganda, la realización de la obra será explotada al máximo ya que con la misma y de un solo golpe, miles de obreros serán requeridos para que excaven los emplazamientos de los futuros túneles literalmente con sus propias manos. Sobre los lugares donde se llevan a cabo los trabajos se puede leer lemas tales como: «Que aquí construyamos se lo agradecemos al Führer».

Con todo, la obra se verá ensombrecida por el más grave accidente en la historia del desarrollo urbano de Berlín: al sur de la Puerta de Brandenburgo, frente a la antigua embajada de los Estados Unidos de América, durante el 20 de Agosto de 1935 el tramo correspondiente al lugar, de más de 50 metros de longitud, se hunde a la profundidad de 14 metros. Revestimientos, cubiertas y armazones provisionales de madera colapsan por completo soterrando dezenas de obreros, de quienes sólo los cuerpos sin vida de 19 se pueden rescatar con gran esfuerzo. La causa del siniestro se llega descubrir después: una crasa falta de estabilidad en las entibaciones de la excavación principal. Además de ésta, otras de las causas serán la presión de tiempo para la conclusión de la obra antes del inicio de las olimpíadas y abruptos y constantes cambios de planes tanto para el túnel como para la remodelación de la capital con miras al evento. El costoso funeral de las víctimas está, igualmente, bajo gran presión. El lento operativo para la remoción de los cadáveres hace que únicamente 17 de ellos puedan ser debidamente amortajados. Y si bien es cierto que sus familiares reciben una indemnización en un monto desconocido, la promesa de inscribir los nombres de los infortunados con «caracteres en bronze» para peremnizarlos en la estación Potsdamer Platz no se cumplió jamás. Para los Juegos Olímpicos todos estos esfuerzos fueron en vano: recién el 15 de Abril de 1939 se pudo inaugurar la nueva estación de S-Bahn Potsdamer Platz. El túnel Norte – Sur, por el contrario, sólo funcionará por completo más de 6 meses después.

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Los planeamientos de «Germania»

Bajo la dirección de Albert Speer, el arquitecto en jefe de Hitler, en 1938 se toman las primeras medidas para proceder a convertir Berlín en «Germania». El foco de éstos planes es el llamado Eje Norte-Sur en cuyo centro se piensa erigir «El Gran Pabellón». Éste debe poseer más de 300 metros de altura y dar lugar a 180.000 personas, puesto que se trata del mayor edificio del mundo. A cerca de 4 kilómetros de distancia hacia el sur se planea la colocación del «Arco del triunfo» de Hitler, 9 veces mayor que su contraparte francesa en París. El padre de Speer, al visitar la exposición con las maquetas de «Germania» mostrando la megalomaníaca «arquitectura de poder mundial»,comenta lacónicamente: «Ustedes se han vuelto completamente locos!». La mayoría de éstos trabajos se interrumpirán ya en 1940 y hacia finales de 1941, al considerarlos «irrelevantes para la guerra», casi todos se suspenderán por completo. Con todo, hasta 1943 se diseñarán planos detallados de gran parte de la futuras edificaciones. Sólo algunos tramos fragmentarios de «Germania» sí se realizarán, entre ellos: los sistemas de túneles para el cruce vial (Achsenkreutz) al igual que la «Central Nacional de Turismo», cercana a Potsdamer Platz y demolida, finalmente, en 1962.

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Berlín y la construcción de Bunkers

La construcción de instalaciones subterráneas de defensa antiaérea y Bunkers tienen un papel preponderante en los planeamientos estratégicos de los nazis ya con bastante antelación al inicio de la guerra. Por debajo de toda nueva construcción desde 1935 se deben incluir dependencias antiaéreas de un espesor mínimo en el techo, al principio. Con la invasión de Polonia en 1939, la causa desencadenante de la Segunda Guerra Mundial, le siguen pronto los primeros bombardeos en Berlín, a consecuencia de lo cual, en Noviembre de 1940 se promulga el «Programa de Construcción de Bunkers para la Capital Imperial». En éste, solamente alrededor de 1.000 instalaciones antiaéreas y bunkers para la población civil llegan a edificarse. En cada ministerio y embajada de la época, por el contrario, habrá por lo menos un Bunker disponible.

Apesar de los esfuerzos de las autoridades por adecuar más espacios protegidos, en el transcurso de la guerra éstos fueron insuficientes para dar cabida a poco menos del 25 por ciento de la población. Aún cuando los mismos estuvieron ocupados por tres y hasta cuatro veces más de la capacidad permitida… Frente a la falta de protección, al restante del pueblo no le quedó más que buscar abrigo en trincheras improvisadas en medio de las calles, sótanos reforzados al apuro o en «habitaciones antiaéreas públicas», bajo tierra y a medio hacer por doquier. Por ésta razon, cuando Hitler, al interior del Bunker más famoso de la ciudad, el llamado «Führerbunker», comete suicidio el 30 de Abril de 1945, la parte céntrica de Berlín y su infraestructura urbana están completamente destruídas; las pérdidas materiales son incalculables y las humanas, más allá de lo imaginable: dezenas de millones han sucumbido a la guerra.

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La «batalla final» en el subsuelo berlinés

Previamente, el 9 de Marzo de 1945, la máxima del momento: «la defensa de Berlín a cualquier precio y por todos los medios», obliga a la «utilización de las redes de transporte público y servicios básicos de la ciudad, por encima y por debajo de la superficie». Apesar de ello, los precarios preparativos para la «batalla final» son por demás inútiles: escombros se amontonan en las principales esquinas para fungir como «obstáculos antitanques» – las restantes oquedades serán rellenadas con vagones de tranvías y camiones – , en los túneles del metro se erigen tambaleantes barricadas con sacos de arena y cajas de madera; las estaciones subterráneas de metro y tren rápido se convierten en campamentos militares improvisados atiborrados de desesperados civiles, heridos y los últimos «defensores». Muchos de los existentes Bunkers son transformados en centrales de comando y servirán para almacenar munición y alimentos.

A partir del 30 de Abril de 1945, la derradera tragedia empieza a tomar cuerpo. El Bunker elevado de la estación de trenes Anhalter Bahnhof se encuentra en medio de la línea de fuego y la SS ordena su desalojo. Miles de niños, mujeres y ancianos son casi que arrojados al túnel de circulación del S-Bahn hacia las estaciones Friedrichstraße y Stettiner Bahnhof. Hasta el final, los últimos defensores logran resistir el embate del ejército rojo al recibir munición y refuerzos constantes. Por ello, es inexplicable cómo, habiéndose declarado el cese al fuego oficial y finalizados los últimos efrentamientos, en la madrugada del 2 de Mayo de 1945 las tropas de la SS dinamitan el túnel bajo el canal Landwehr. Las masas de agua inundan toda la red de transporte subterráneo del centro. Afortunadamente, para aquel momento nada más que unos cuantos civiles se encontraban al interior de los diversos túneles, por lo que sólo unas pocas personas perecieron ahogadas. De manera intencional, una irracional destrucción bajo el absurdo lema «dejar atrás sólo la tierra calcinada»? Estúpida casualidad ? Las causas de la explosión y su propósito quedarán para siempre como uno de los muchos enigmas de la historia…

Autor: Dietmar ArnoldEstado: 22.12.11 Inicio