Hacia los lÃmites del suroeste de BerlÃn, en medio del bosque protejido Düppel, se encuentran los terrenos donde se yergue la edificación que encierra las huellas del pasado nacional socialista en el marco del cual se construyó y que, pasando por el bloqueo de la ciudad a finales de la década de los 40 y atravesando el perÃodo de la Guerra FrÃa, se redescubre actualmente como un hospital de emergencias en casos de catástrofe. Aquel que recorre la calle «Am Großen Wannsee» pasando por la Villa Liebermann, la «Haus der Wannseekonferenz» (Villa de la «Conferencia de Wannsee») – ambas abiertas al público – y se detiene para observar el bellÃsimo panorama natural que se desprende desde el «Flensburger Löwe», si decide ir hasta el final de la mencionada vÃa se encontrará en un callejón sin salida donde destaca la entrada de un impresionante complejo arquitectónico marcada con el número 80.
Erigido en éstos terrenos por el arquitecto berlinés Eduard Jobst Siedler entre los años 1938 – 39, la «Reichsluftschutzschule» (Escuela para la Defensa Antiaérea del Reich) contará con un «Hochbunker» (Bunker elevado) durante la Segunda Guerra Mundial. Con sus 6 pisos de altura, constituye, aún hoy en dÃa, una de las construcciones tipo Bunker más estables de BerlÃn. Por encargo de la Universidad Técnica de la capital, el mismo arquitecto Siedler está al frente de los trabajos que finalizaron en 1943 a un costo de 596.000 Reichsmark. Desde éste momento será la sede de la «Plana Mayor de la Flota Aérea del Reich» (antes «Flota Aérea Mitte»), en calidad de central de comando. Desde ésta, protejida por muros y cubiertas de hormigón de 4 metros de espesor, se coordinarÃa la defensa antiaérea en todo BerlÃn.
Tanto las misiones de los caza-bombarderos como el correcto empleo de la artillerá antiaérea podá ser «efectivamente» coordinada desde éste punto, en un radio de 250 kilómetros alrededor de la entonces «capital imperial». Igualmente, desde aquà se daban las instrucciones de cuándo activar las sirenas antiaéreas cuyo ulular se ha quedado en la memória de generaciones pasadas hasta la actualidad. Poco antes del final de la guerra y durante un par de dÃas, el Estado Mayor del ejército fue evacuado en su totalidad desde Zossen-Wünsdorf y trasladado hasta aquÃ. Ante esto, hasta se consideró alojar a Hitler en su interior…
Durante el bloqueo de BerlÃn, entre 1948 y 1949, la Dirección Regional de Correos utilizó el Bunker como central para emisiones de radio onda corta con Alemania Occidental, puesto que las comunicaciones de todo tipo estuvieron interrumpidas en ese lapso. Más tarde, la predecesora de «RIAS» (Rundfunk im amerikanischen Sektor), «DIAS», la primera estación de radio en los sectores aliados, convirtió al edificio en Heckershorn en su base radial. A partir de 1967, el silencio vuelve a imperar dentro del Bunker, una vez que el transmisor y la correspondiente antena en Schäferberg (BerlÃn-Zehlendorf) entraron en funcionamiento. Posteriormente, la Clinica para Enfermedades del Pulmón Heckershorn se instala en la antigua «Reichslufschutzschule» utilizando sus dependencias para el departamento de PatologÃa, laboratorios y la morgue.
En Agosto de 1985, una nueva remodelación transforma el Bunker en un «Hospital de emergencias» para 600 personas. Los costos ascienden a 10,6 millones de Marcos
Alemanes, mucho menos que una demolición completa calculada en 20 millones...
En «caso serio», dicho hospital podrÃa albergar 407 pacientes y 120 miembros del personal médico. Curiosamente, sólo en 1993, cuatro años después de la caÃda del Muro de BerlÃn, estuvo todo «a punto» en Heckershorn. Pasados diez años desde el final de la Guerra FrÃa se inicia un desmantelamiento sistemático como gesto de buena voluntad para con los antiguos enemigos del bloque comunista: los equipos móbiles de Rayos-X se envÃan a la República Checa, los de las 4 salas de cirugÃa van a parar en Ucrania, el restante del hospital encuentra diversos destinos. Sin embargo, la construcción continua manteniendo su status de estructura para la protección civil. Además de las ya mencionadas salas de operaciones y habitaciones para Radiologia, están también los cuartos para pacientes, dos generadores de emergencia, un área enorme para descontaminación y purificación de aire, un sistema de suministro de agua potable propio, elevador y cocina industriales. Las instalaciones están concebidas para una ocupación de no más de 40 dÃas. En «caso de emergencia», una parte del sótano está habilitada para fungir como esclusa y depósitos «a prueba de todo» frente a «desechos» orgánicos y hospitalarios posiblemente impregnados con radiación...